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INSEGURIDAD Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN II (Marzo de 2009)
Muertes que valen mucho y otras muertes que, parece, no valen nada

¿Cuántos homicidios por día se cometen en la Argentina? Si aceptamos que la tasa de criminalidad es de 6,2 (*) es decir, 62 crímenes anuales cada millón de habitantes, es de fiar que serían casi 2700 casos por año, aproximadamente 8 victimas fatales por jornada.
¿Cuántos bebés menores de un año mueren por día en la Argentina, por causas evitables, como infecciones respiratorias y bajo peso? Veinticinco.(**)
Comparemos: ocho personas son asesinadas por día por culpa de la inseguridad, veinticinco chicos son asesinados por día por culpa de…culpa de….¿culpa de quién? La respuesta amerita otro texto, acaso interminable.
Solo en relación especio-tema…¿ambas cuestiones ocupan idéntico tiempo en pantalla o centimetraje en los diarios?
¿Cuántas notas de inseguridad leyó usted hoy?
¿Cuántas sobre desnutrición infantil?
¿Acaso las dos problemáticas no serían la “realidad”?
Cuando un periodista elige, a diario, cual nota poner en primera plana y cual en página 25 (o peor, en ninguna página) está tomando una decisión parcial. Yo, en cualquier nota, al optar por un comienzo determinado, al seleccionar que testimonio privilegio y al darle a esas voces un orden de aparición, estoy siendo subjetivo e intencional.
¿Por qué, entonces, subjetivamente e intencionalmente, extendemos la alarma por una cifra e ignoramos otra?
Son los riesgos de seguir, supongo, la huella de la opinión pública. Es indiscutible que, hoy por hoy, la preocupación mayoritaria es la inseguridad. ¿Será acaso ese el problema más grave del país?
¿Por qué preocupan más 8 muertos que 25?
Tal vez, porque esas 25 víctimas son muertes lejanas, acaso porque es nula la probabilidad de que una pareja de la llamada “clase media” o “clase alta” de a luz un niño desnutrido, pero si es posible que esas mismas personas sufran un robo o un episodio violento.
La desnutrición está lejos y les pasa a otros. La inseguridad está cerca y, lo escuchamos sin pausa, “le toca a cualquiera”.
Entiendo al periodismo como, entre otras cosas, una herramienta para amplificar necesidades e historias de grandes sectores postergados y mantenidos por largo tiempo en silencio.
Hoy hay veinticinco mamás que lloran a sus hijos muertos.
Mañana habrá otras veinticinco, y mejor no seguir contando.
Callar su dolor es también no contribuir con un país mas justo y moralmente más seguro.


(*) Organización Panamericana de la Salud
(**) UNICEF