quien soy Mi carrera laboral
Trabajos en TV contacto
 

QUE NUNCA FALTE UN POLICIAL... (Julio de 2012)
Cuando la manera de presentar un tema forma "la realidad".

El diario La Nación, desde el martes 7 de febrero de 2012, decidió incorporar la sección “Seguridad” en su edición impresa. Hasta el lunes 6, los episodios catalogados comúnmente como “policiales” se englobaban en la sección Información General.

El Diario Clarin hace años que separó los hechos delictivos de sangre de “Información General”, que fue reemplazada por “Sociedad”, “Ciudad” y “Policiales”.

Probablemente, para el gran público esos cambios hayan pasado desapercibidos.

El trabajador de prensa (y por qué no, el gran público, enterado ahora de la noticia) debe analizar esta transformación.

En primer lugar, la cuestión semántica: ¿un episodio policial es siempre un episodio de (in)seguridad? Un hombre, ocho años después de haber sido condenado a prisión por la declaración de una persona, mata por venganza al testigo y a su hermano, sin cometer robo alguno. Ocurrió en Cañuelas. ¿Se supone que la intendenta debe poner un policía en la casa de un testigo de un robo durante ocho años y más, para evitar la inseguridad? Las series de Sony, I-Sat y HBO, a veces provocan espejismos.

En segundo lugar, la cuestión de estilo: crear una sección es suponer que siempre habrá material con qué llenarla. Por ejemplo, la sección “Salud” de un diario presupone que siempre tendrán contenidos para satisfacer al lector. Entonces, el editor de la sección encarga a los periodistas que, por caso, cada miércoles tenga una nota específica preparada, porque es inimaginable pensar que esa sección un día salga en blanco por falta de notas.

Habría que preguntar que pasa el día que en la sección “Seguridad” o “Policiales” no haya episodio alguno por cubrir. O dicho de otra manera, habría que suponer que ambos diarios tienen manifiestamente probado que todos los días, de acá al final de los tiempos, la realidad nutrirá de sangre suficiente como para asegurar la cantidad necesaria de hojas en rojo. (La tercera hipótesis es más estremecedora: que se magnifiquen, truquen o falseen episodios con tal que la sección no quede vacía…)

Un dato de color: la editorial de La Nación del citado 7 de febrero de 2012 afirma: “Desde que en abril de 2011 la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, decidió retirar a la Policía Federal de los hospitales, éstos han venido siendo escenario de episodios más propios de un campo de batalla que de un nosocomio”. ¿Cada día la guardia de un hospital es escenario de crímenes y robos? El archivo del propio diario no parece refrendarlo.

Los episodios policiales deben cubrirse. Con responsabilidad, con opiniones autorizadas, con testigos creíbles, sin caer en prejuicios ni sacrificar el principio de inocencia por una primicia. Ese es nuestro desafío, aunque la corriente, a veces, nos deje a la deriva.